Combatiendo a los Contaminantes Climáticos de Vida Corta (CCVC)

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Continente americano
Cuando alguien menciona los gases de efecto invernadero, inmediatamente pensamos en aquellas enormes centrales termoeléctricas a carbón que emiten millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Y es verdad, las emisiones de CO2 de países altamente industrializados son la principal causa del cambio climático, pero no la única.
 
El cambio climático es provocado por docenas de contaminantes que retienen el calor en la atmósfera. Además del CO2, están los llamados Contaminantes Climáticos de Vida Corta (CCVC), responsables de entre el 40% y 45% del calentamiento global total. Los principales contaminantes de este tipo son el carbono negro (u hollín), el ozono troposférico, el metano y los hidrofluorocarbonos (HFC).
 
Mientras el CO2 —causante del 55% al 60% del problema— permanece en la atmósfera por siglos o milenios luego de ser emitido, la vida útil de los CCVC es mucho más breve: apenas días o pocas décadas. Por tanto, su reducción es una oportunidad para mitigar los efectos del cambio climático en el corto plazo, disminuyendo la velocidad del calentamiento para las próximas dos a cuatro décadas, evitando los cambios más abruptos en el clima, y favoreciendo en especial a las regiones del planeta más vulnerables que ya están siendo afectadas.
 
Además, la reducción de las emisiones de CCVC traería importantes beneficios sociales. Esto debido a que el carbono negro y el ozono troposférico, al contaminar el aire, son factores de riesgo para males respiratorios y cardiacos, contribuyendo globalmente a millones de muertes prematuras cada año. Asimismo, estos contaminantes, especialmente el ozono troposférico, perjudican gravemente el rendimiento de los cultivos, por lo que su control mejoraría la seguridad alimentaria a nivel global.
 
Es por ello que AIDA trabaja para concientizar y educar a los responsables de formular políticas públicas sobre la importancia de controlar las emisiones de CCVC en el continente americano. En 2010 publicamos un memorando con información básica para educar a los tomadores de decisiones sobre políticas simples para eliminar específicamente las emisiones de carbono negro.
 
El 2013, con ocasión de la 19ª Conferencia de las Partes (COP19) sobre cambio climático, realizada en Varsovia (Polonia), AIDA elaboró —junto con CEDHA, CEMDA y la RedRacc— un documento informativo en el que se explica qué son los CCVC, se describen los principales contaminantes de esa categoría, se exponen las razones para su regulación y reducción, y se ofrecen recomendaciones para afrontar el desafío.
 
Acerca de los principales CCVC:
 
El carbono negro es un material particulado producido por la combustión incompleta de combustibles fósiles, biocombustibles y biomasa principalmente en vehículos motorizados, cocinas domésticas, incendios y fábricas industriales. Contribuye al calentamiento global emitiendo calor a través de sus partículas oscuras que absorben luz, acelerando el derretimiento del hielo y la nieve al depositarse sobre esas superficies, y perturbando los patrones de precipitación al afectar las nubes.
 
El ozono troposférico es un gas que no se emite directamente, sino que se forma por la reacción del sol con gases llamados “precursores”, los cuales pueden ser naturales o producidos por el hombre (uno de ellos es el metano).
 
El metano es un poderoso gas de efecto invernadero cuyas emisiones provienen en un 60% de actividades humanas, principalmente del cultivo de arroz, la minería de carbón, los vertederos, la combustión de petróleo, la ganadería y las grandes represas (especialmente las ubicadas en zonas tropicales).
 
Finalmente, los hidrofluorocarbonos (HFC) son contaminantescreados por el hombre en reemplazo de los clorofluorocarbonos (CFC) —prohibidos por el Protocolo de Montreal— principalmente para fabricar aires acondicionados, sistemas de refrigeración y aerosoles. Pese a que aún representan un porcentaje menor dentro de los gases de efecto invernadero, se espera que su presencia aumente si no se toman medidas al respecto.
 
Mitigar el CO2 es sin duda esencial si esperamos mantener el equilibrio climático de la tierra en el largo plazo, pero enfocarse exclusivamente en ello no es suficiente ni lo más eficiente para el corto y mediano plazo. La mitigación del CO2 debe combinarse entonces con reducciones de los CCVC, responsables de casi la mitad del cambio climático.
 
La oportunidad es única y en AIDA trabajamos para que no sea desaprovechada. Eliminar las emisiones de CCVC traería beneficios en el corto plazo, tanto climáticos como de salud pública, y a la vez nos daría tiempo para implementar y adecuarnos a una economía baja en CO2 que permita evitar los efectos más desastrosos que el cambio climático podría ocasionar.
 
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Archivos adjuntosTamaño
Contaminantes Climáticos de Vida Corta: una oportunidad para reducir emisiones (documento informativo)/20131.15 MB
El Carbono Negro: Concepto, Efectos Climáticos y Oportunidades en su Control (memorando)/20102.42 MB
Finalized