El incumplimiento de la legislación ambiental amenaza al Golfo de California

Golfo de California, México

El Golfo de California es una región de gran importancia ecológica y económica. Por esta razón,  México busca capitalizar su belleza para atraer visitantes de Estados Unidos y Canadá, pero la proliferación de desarrollos turísticos de gran escala y mal planificados pone en peligro este inigualable entorno natural.

AIDA y su socio Earthjustice, en representación de 11 organizaciones locales e internacionales, presentaron una petición ciudadana a la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA): organismo internacional creado en el marco del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte, celebrado entre México, Estados Unidos y Canadá. En ella denuncian que el Gobierno mexicano autorizó la construcción de cuatro mega proyectos turísticos en el Golfo de California, aun cuando éstos no cumplen la legislación ambiental vigente en ese país en materia de Evaluación de Impacto Ambiental, protección de especies en peligro y conservación de ecosistemas frágiles costeros.

El Golfo de México posee ecosistemas únicos que incluyen manglares y arrecifes de coral. Alberga una amplia gama de vida silvestre y, entre ella, a numerosas especies en riesgo de extinción como ballenas jorobadas y grises, tiburones ballena, mantarrayas, tortugas y lobos marinos, jaguares, cocodrilos y varias aves migratorias. Es por ello que el lugar fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. Además, existen en el Golfo humedales de importancia prioritaria internacional de acuerdo con la Convención Ramsar

En la Petición presentada a la CCA se afirma que las autoridades mexicanas aprueban sistemáticamente la construcción de “mega resorts turísticos” en o cerca de ecosistemas vulnerables sin obligar a que esos desarrollos cumplan con la normativa ambiental nacional. Esta falta de apego a las leyes sitúa en serio peligro a humedales, manglares, arrecifes de coral y a la biopersidad que estos ecosistemas poseen.

Para exponer dicha tendencia, la Petición analiza cuatro proyectos. El primero es Cabo Cortés, un desarrollo turístico de 3,800 hectáreas adyacente a Cabo Pulmo, el arrecife de coral más grande del Golfo de California y uno de los más antiguos en el Océano Pacífico. La propuesta incluye la construcción de 30,000 cuartos de hotel, dos campos de golf de 27 hoyos, una marina de 490 posiciones, así como un sistema de canales y lagos artificiales.  Debido a que el clima de la región es desértico y no hay agua suficiente para atender la demanda que generarían tales amenidades o el incremento poblacional resultante, el proyecto incluye una planta desalinizadora próxima al arrecife. Aunque el proyecto fue cancelado, en su momento fue autorizado pese a sus inconsistencias legales. 

En el documento se examinan también los proyectos Paraíso del Mar y Entre Mares, ubicados en la barra arenosa conocida como El Mogote, en la Bahía de La Paz, uno de los cuerpos de agua más productivos de la costa oriental del Golfo de California y un área importante de anidación y descanso de aves vareadoras y playeras migratorias.

Paraíso del Mar contempla la construcción de 2,050 cuartos de hotel y 4,000 viviendas en un total de 543 hectáreas de la zona marina, dos campos de golf de 18 hoyos y una marina exterior con capacidad para 535 embarcaciones. Entre Mares, por su parte, tiene previsto construir 6,840 habitaciones a lo largo de los canales de marea, lo cual implicaría una población de más de 10,000 personas en temporada vacacional alta.

Por último, la Petición expone el caso de Playa Espíritu, proyecto localizado en Marismas Nacionales: el humedal más grande de México, con una superficie de 200,000 hectáreas en Sinaloa y Nayarit, y una población regular de 20,000 aves acuáticas. El proyecto pretende edificar 43,981 cuartos de hotel en el municipio de Escuinapa, Sinaloa. Incluye además otro tipo de infraestructura: tres campos de golf, dos marinas, una planta de tratamiento de aguas residuales, tanques superficiales de agua potable, una pista de esquí acuático, una zona deportiva, calles y puentes.

La justicia mexicana confirmó, en una sentencia del 14 enero de 2013, que la autorización de impacto ambiental de Paraíso del Mar es ilegal. Sin embargo, al menos 10 edificios ya fueron construidos y los manglares de El Mogote han muerto casi en su totalidad.

Otros daños certeros ocurrirán si éste y los otros proyectos continúan. AIDA y Earthjustice buscan que la CCA realice una investigación, documentando que los cuatro mega proyectos turísticos fueron autorizados sin una Evaluación de Impacto Ambiental que cumpla con la legislación ambiental vigente en México, incluyendo las normas que protegen a las especies en peligro y a los entornos marinos vulnerables.

El Secretariado de la CCA determinó que los argumentos que sostienen que México no aplicó efectivamente su legislación ambiental al otorgar permisos a tres de los mega resorts en el Golfo de California, tienen base suficiente para que se realice una investigación a fondo. La decisión no incluye a Cabo Cortés, cuyo permiso ambiental fue rechazado. El Consejo de la CCA —integrado por los funcionarios de medio ambiente de más alto rango de Canadá, Estados Unidos y México— decidirá si acepta o no la recomendación de desarrollar el expediente de hechos (investigación a detalle).

AIDA y sus socios buscan que a través de ese recurso se fortalezca y transparente el proceso de aprobación de mega resorts, logrando así una Evaluación de Impacto Ambiental estratégica, donde la comunidad y el ambiente sean realmente tomados en cuenta.

Para mayor información, mapas, fotos y videos sobre el tema, ir a: http://earthjustice.org/cortes

Usa el hashtag #cabopulmo para tuitear sobre el cumplimiento de la normativa ambiental en México y la preservación del Golfo de California.

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