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La Constitución Salva a la Tortuga Marina Verde

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Tortuguero, Costa Rica
Photo: Credit: Caroline Rogers

La Corte pone fin a la matanza “legal” de la tortuga marina verde en peligro de extinción

En febrero de 1999, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica decretó la suspensión de la matanza legal de la tortuga marina verde en peligro de extinción. El fallo marca una importante victoria para la conservación de la tortuga marina verde y potencialmente para otras especies también desamparadas en sus países de origen.

Costa Rica tiene el privilegio y la responsabilidad de ser refugio de una de las más grandes poblaciones de esta especie de tortuga marina en peligro de extinción en el Océano Atlántico. Cada dos o tres años, las hembras de la tortuga marina verde, muchas de ellas con decenas de años de edad, se arrastran lentamente desde su hábitat en el océano hasta sus nidos sobre una playa de 35 kilómetros entre el Tortuguero y el Río Parismina. En lugar de proteger plenamente a estos ancestrales visitantes, Costa Rica, tenía una ley que permitía la captura y matanza de casi dos mil tortugas marinas al año. Desafortunadamente, los cazadores furtivos explotaron esta ley para matar muchas más tortugas marinas de lo delimitado legalmente, y así pusieron en riesgo la supervivencia de las mismas. Como respuesta a la inacción del gobierno costarricense, y para salvaguardar a la tortuga marina verde, AIDA a través de CEDARENA, organización participante de AIDA en Costa Rica, inició una batalla legal para eliminar esta ley.

En la acción legal, AIDA y CEDARENA, argumentaron que la ley violaba las garantías constitucionales costarricenses del derecho a un medioambiente sano y “ecológicamente equilibrado”; presentando fuerte evidencia que esta ley producía un impacto oculto en las tortugas marinas verdes. La Corte falló a favor de CEDARENA y AIDA; y eliminó la ley.

Todavía bajo peligro

La sentencia en sí no termina con las amenazas contra las tortugas marinas verdes. Sin embargo, posiblemente, sí proporcione el tiempo y el espacio que los conservacionistas necesitan para poder concentrarse en intervenir y detener la caza furtiva. ¡¡Ojalá lo logren!!