Salva la Ciénaga Grande de Santa Marta

Cerca de la costa de Colombia, un río estrecho y serpenteante desemboca de pronto en un gran laguna costera. En medio de esa gran extensión, casas de madera se asientan sobre pilares de madera, y ropa colorida es tendida al sol intenso del Caribe.

Capas de agua tranquila y de bosque de manglar se extienden hasta donde la vista alcanza. Golondrinas de mar y aves costeras vuelan a lo largo de la línea boscosa, mientras, una a una, gaviotas descansan en los postes de las trampas para ostras que sobresalen del agua.

Todo ello está en grave peligro. Las causas —infraestructura inadecuadamente planificada, agricultura no regulada y diques ilegales, por nombrar algunas—son muchas y las víctimas, innumerables.  

Los alguna vez verdes y sanos manglares, han sido reducidos a leños grises y quebradizos que se asoman irregulares de las aguas poco profundas. De vez en cuando, una masa de peces muertos deja la superficie del agua cubierta de cadáveres pequeños y podridos. 

“Antes, esta era la ciénaga de los peces”, explicó Eudes Suárez Guerrero, anciano del lugar. “Ahora no”.

¡El gobierno de Colombia necesita oírlo de ti! Dile que proteja este tesoro invaluable.

Además de las 2.500 personas que viven en la Ciénaga Grande y cuyo alimento, agua y sustento dependen de la Ciénaga Grande; incontables especies de aves, plantas, mamíferos y de vida marina tienen su hogar en el gran humedal costero.

Por años, al gobierno no le ha interesado salvar la Ciénaga Grande. Por eso AIDA y sus aliados solicitaron una visita al humedal de expertos de la Convención Ramsar que evalúen la salud del sitio.

Esa visita, junto con incidencia pública, hizo que el gobierno cediera a una presión abrumadora. Retrocediendo en su decisión previa, Colombia anunció que la Ciénaga Grande será inscrita en el Registro Montreux, una lista mundial de humedales en riesgo grave. 

Son buenas noticias porque la inscripción le dará a Colombia acceso a financiamiento especial y apoyo técnico para la conservación del sitio.

Ahora le estamos pidiendo al gobierno que actúe de inmediato para oficializar la inscripción, aprovechando así la ayuda disponible, y comenzar a devolverle la vida a la Ciénaga Grande.