El invaluable legado de Douglas Tompkins

Douglas Tompkins

Tompkins, conservacionista y visionario. Crédito: Sam Beebe/Creative Commons.

Por Florencia Ortúzar

El 15 de marzo pasado, la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet y Kristine Tompkins, viuda del filántropo Douglas Tompkins, firmaron un acuerdo para la creación de Parques Nacionales en la Patagonia chilena, sobre más de 4,5 millones de hectáreas de terreno, donadas por la Fundación Tompkins Conservation.

Se trata, según la fundación, de la mayor donación privada de tierras a un Estado en la historia del mundo.

El acuerdo establece que el Estado de Chile recibe las más de 400 mil hectáreas, incluyendo millones de dólares en infraestructura, a cambio de proteger alrededor de 10 veces más esa extensión.

En ese sentido, el compromiso de Chile consiste en crear nuevos Parques Nacionales, incrementar la extensión de otros ya existentes, y reclasificar más de 2.5 millones de hectáreas que hoy son Reservas Nacionales, para convertirlas en Parques Nacionales, y gocen así del más alto rango de protección.

El principal gestor de esta gran noticia, que le dio la vuelta al mundo, es Douglas Tompkins, filántropo multimillonario que, sin escapar a la polémica, llegó a Chile en los años 90 con una objetivo ambicioso de conservación. Murió el 8 de diciembre del año pasado, a los 72 años de edad, en un accidente de Kayak. 

El plan de conservación

Mucho se ha dicho del excéntrico hombre que vendió las empresas que lo hicieron rico y lo dejó todo para emprender un proyecto ambicioso de conservación en Chile y Argentina. Fue visto con recelo cuando comenzó una frenética compra de tierras en el cono sur con el único objetivo de protegerlas.

Tompkins pensaba que la conservación efectiva debía ser "grande, salvaje y conectada". Por ello apostó a crear grandes parques nacionales que fueran protegidos aun en su ausencia.

Su metodología consistía en adquirir grandes extensiones de tierra, quitar cercos y recuperar ecosistemas para protegerlos permanentemente. Sin cercos, la vida silvestre se mueve libremente, lo que es fundamental para su prosperidad.

Protección en Argentina

En Argentina, Tompkins también donó tierras, entre ellas las ubicadas en la provincia Entre Ríos, donde inició un proyecto de recuperación de suelos, implementando cultivos orgánicos con alta diversificación para revertir el daño del monocultivo industrial. La Patagonia Argentina también recibió su protección con una donación de tierras al Parque Nacional Monte León (66 mil hectáreas) y al Parque Nacional Perito Moreno (15 mil hectáreas).

El último proyecto en ese país culminó el diciembre pasado cuando el Estado argentino recibió a Kris Tompkins para aceptar la donación de 150 mil hectáreas de terreno en los Esteros del Iberá, el segundo humedal más grande del planeta. Esa superficie, sumada a las 50 mil hectáreas donadas antes y a las 500 mil que ya son parte del Parque Iberá, crearán una de las reservas más grandes del país.

¡Patagonia sin Represas!

Además de contribuir a la creación de parques nacionales, Tompkins apoyó el activismo de grupos conservacionistas en la Patagonia. Una de las iniciativas patrocinadas fue la campaña Patagonia sin Represas. Ésta logró poner freno al proyecto HidroAysén, el cual pretendía construir cinco megarepresas en los ríos Baker y Pascua, los dos ríos libres más caudalosos del país, ubicados en el corazón de la Patagonia. Cuentan testigos que el lema “¡Patagonia sin represas!” se escuchó muy fuerte entre los asistentes al entierro luego de que el último puñado de tierra fue arrojado sobre la tumba de Doug.

A finales de los 90, cuando la compra de tierras en Chile y Argentina llegaba a su pico, Tompkins fue acusado de comprar barato y desplazar a los habitantes de la zona, dejándolos sin trabajo. Luego las acusaciones se pusieron más sofisticadas:  se le acusó de comprar tierras para crear un nuevo estado Sionista, de ser espía de la CIA o de buscar adueñarse del agua para exportarla a lugares con sequía.

Muchos vieron su labor con sospecha. Quizás les resultaba difícil creer que alguien invierta sumas multimillonarias con el solo objetivo de preservar la perfecta armonía natural que nos rodea. Cualquier acusación era más válida que dar crédito a su única intención: comprar tierras para evitar su explotación y entregarlas al Estado, no a cambio de dinero, sino de compromisos de protección.

Digan lo que digan, y sean cuales sean los reparos de sus detractores, en la práctica, el legado que Douglas Tompkins dejó a la humanidad es gigantesco. Conservó más tierras que ninguna otra persona en la historia de Chile y Argentina. Su obra se traduce en manchones verdes en los mapas de la Patagonia. Por ello le estaré eternamente agradecida. ¡FELICITACIONES DOUG Y MUCHAS MUCHAS GRACIAS!  


Sobre el Autor

Florencia Ortúzar

Florencia O

Florencia Ortúzar abogada chilena y trabaja desde Santiago de Chile. Es abogada por la Pontificia Universidad Católica de Chile y cuenta con una Maestría en Políticas de Medio Ambiente y Regulación por el London School of Economics de Inglaterra. Florencia se unió al equipo de AIDA en mayo de 2012 y colabora con el Programa de Cambio Climático. Florencia disfruta pasar tiempo con sus mascotas, cocinar, acampar y realizar senderismo (trekking).

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